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lunes, 1 de abril de 2013

Nidos, hierba y otros animalitos

Hacía un montón de tiempo que no publicaba nada. Pero es que los días pasan, pasan, pasan y muy rápido y me haría falta que tuvieran algunas horas más. He estado liada en un montón de cosas: curso de blog con El Osito con Zapatos Nuevos, curso para renovar el carnet de manipulador de alimentos, curso de diseño gráfico con Corel (aún por acabar, por cierto). Y claro esto añadido al día a día de trabajo, niñas, AMPA....en fin.

Y no es no haya hecho nada por el camino. Para el cumple de mis sobrinos les hice unos minicupcakes de nutella i de oreo que estaban de rechupete. No quedó ni uno.
Y ahora llega Pascua, y la mona (es el pastel con la figura de chocolate que regala el padrino al ahijado en Cataluña). En casa mi padre, a pesar de estar jubilado, sigue haciendo cada años las composiciones de chocolate. Este año hizo un molino en forma de seta y las pitufas habían elegido los muñecos de Blancanieves y la Sirenita para poner junto a los clásicos pollitos. Y ayer domingo nos comimos el pastel de mona.


Pero aparte del atracón de chocolate que llevamos toda la semana, al que se añade que llega mi tía de un viaje a Berlín y trae como regalitos para las niñas más chocolate, me apetecía hacer unos cupcakes.

Mi amiga Gina colgó hace unos días un maravilloso pastel con Mikados y butteswiss de plátano natural.
Como podéis ver si entráis en el enlace, tiene una pinta!!!!
Así que me decidí por el sabor de plátano para los cupcakes de Pascua. En el libro de Alma Obregón encontré una receta y decidí seguirla.
Por primera vez, en lugar de hacer un butterswiss, que me encanta por lo suave que queda, la decoración fue con buttercream (la diferencia es que el primero lleva claras y un proceso al baño maría y el segundo no). Nunca lo había hecho porque una vez que probé encontré horrible el cric cric del azúcar glass. Pero tenía en la despensa guardado icing sugar, que es mucho más fino, y seguí el consejo de Alma para el buttercream a fin de que nos e note: batir, batir, batir y batir, durante mucho rato, al menos cinco minutos.
Al buttercream le añadí el puré de un plátano bien maduro.

Y luego saqué de la cajita de boquillas la famosa 233, la de hierba o pelos, que hacía un montón que la tenía pero que nunca había utilizado. El otro día compré por petición de mi hija de 3 años, gran sabia del mundo resposteril, os lo aseguro, que tiene un paladar, unos huevos de Lacasitos. Además tenía de hacía un tiempo unas figuritas de azúcar de Culpitt de Pascua con conejitos, patitos i huevitos. Así, que mejor ocasión imposible para utilizarlos. Y otro ingrediente del baúl de los recuerdos, de ese en el que vas guardando ingredientes y cositas que ves en las tiendas de reposterías que te atraen como un imán y luego se queda ahí porque acabas utilizando lo mismo de siempre. Se trata del colorante Primrose de Sugarflair, que iba al pelo con su nombre y su tono (Primavera-tono amarillo). Y de mi cajita de colores varios de Wilton (aixx que ganas de que se acaben), cogí el verde.

Resultado: unas cestitas de paja con huevitos y unos parterres de hierba por donde asoman conejitos, patitos y huevitos.



Las cestitas de paja me da la sensación que parecen más un plato de spaguettis, pero bueno, creo que dan el pego. Además los colores pastel de los huevitos quedan genial.



Otro pequeño problemilla que me encontré es que en ocasiones el puré de plátano, a persar que lo trituré un montón, atascaba los pequeños agujerillos de la boquilla y tenía que ir quitándola y limpiándola.

Los parterres de hierba sufrieron bastante de este problema, así que están muy desiguales los unos de los otros. Por cierto, le falta a estos parterres una buena pasada de la cortacésped, porque menudos pelos de hierba que quedaron.




Bueno, espero que no tenga que caer otro diluvio como el de estos momentos, que no deja salir de casa para nada, para publicar la próxima entrada. Prometo que será antes.







domingo, 20 de enero de 2013

Un rosa es una rosa

Dicen que la experiencia es un grado. O que sabe más el diablo por viejo o por diablo. Sea lo que sea la verdad es que la vida es una cadena de ensayo-error para pasar luego a acierto. Y eso es lo que me pasó a mí estas navidades.

El día de Navidad tradicionalmente tengo a mi familia paterna en casa: padres, hermana, cuñado, sobrinos, tías y tíos. Entre mi madre y yo nos repartimos el trabajo de la comida y una de las cosas de las que me encargaba yo eran los postres.
Dada mi afición a los cupcakes, éstos no podían faltar en la mesa y los hice de chocolate y frambuesa (buenísimos, por cierto). Pero, meeeecccc, error. Después de un mega pica-pica seguido de redondo de ternera ¿cómo pretendía que mis invitados se metieran un cupcake enterito entre pecho y espalda?. Bueno, mi marido se metió más de uno, pero es que es de cuerpo grande, amante de los dulces y según él en su estómago siempre hay sitio para el postre.

Así que para la comida de reyes, que también tocaba en casa pero esta vez con la familia política (suegros, cuñados/as, sobrinos y mis padres), no quise cometer el mismo error.
Por eso para esta vez me decidí por minicupcakes.

Al ser una comida festiva quería probar un gusto especial, diferente, así que me decidí por una receta del libro de Alma (Objetivo cupcake perfecto) que compré firmado por ella en el BCN&Cake (sí, fui una de las afortunadas en poder entrar, el domingo después de una hora y cuarto de cola, pero valió la pena).

Con Alma Obregón en el BCN&Cake


Pues en el libro hay un apartado de recetas para fiestas navideñas y escogí la receta de cupcakes de rosas.

La receta que pone es la siguiente:

Ingredientes

♦80gr. de mantequilla
♦200gr. de azúcar
♦1 cucharadita de levadura
♦120ml de leche semidesnatada
♦3 huevos (de la talla M, si son L, como fue en mi caso, sólo 2)
♦1 cucharadita de pasta de rosas
♦1 cucharadita de extracto de vanilla

Tanto la pasta de rosas como la vainilla, las que utilicé son la de Home Chef de Sosa. Y permitirme hacer un poco de publicidad. Mi prima Leti ha abierto con su socio Pep una tienda dedicada a la cocina y la repostería en Mataró (Barcelona). Se llama Cuina de gust, y aunque aún no tienen tienda on-line, os recomiendo que os paséis por la tienda, que está en la Plaça Gran nº5. Aquí es donde compré la pasta de rosa, que la tiene a un precio genial. La vainilla es la de en pasta bourbon también de Home Chef. Me encanta el sabor que da a los cupcakes.

El procedimiento es el habitual. Mezclar el azúcar y la mantequilla hasta que esté cremosa, añadir los huevos y una vez integrados fui añadiendo la harina y la leche (donde había disuelto la vainilla) y finalmente cuando ya estaba todo bien mezclado una cucharadita (o un poquito más) de pasta de rosas.
Llenar las cápsulas 2/3 partes si son cupcakes grandes y hornear 20 minutos o si son minicupcakes llenar por la mitad y hornear 10 minutos.


Para el frosting, en vez que buttercream, que es el que pone ella en el libro, utilicé el butterswiss, que siempre lo he encontrado más suave de gusto.

Ingredientes

♦100gr de claras
♦200gr de azúcar glass
♦300gr de mantequilla
♦Pasta de rosas (puse al menos 3 cucharaditas para que cogiera bien el sabor)
♦Colorante en pasta color rosa

Mezclar las claras con el azúcar glass y batir mientras se ponen al baño maría hasta que forme una crema blanca (os iréis dando cuenta que cambia de color y textura). Una vez haya cogido la textura de crema pasar a la batidora y montar a marcha rápida hasta que haga picos, al menos unos diez minutos. Entonces, añadir la mantequilla y seguir batiendo (aunque en un momento parezca que se corte, tranquilidad, seguid batiendo) hasta que coja cuerpo. Añadir la pasta de rosas y luego ya se le podrá poner el colorante.

Para la decoración también utilicé mermelada de pétalos de rosa que encontré en un supermercado de mi pueblo.


Y luego para decorar hice servir la boquilla 1F, haciendo unas flores y en el centro puse un poquito de la mermelada de pétalos de rosa, para acabar espolvoreando azúcar rosa por encima.



Ah, por cierto, para esta ocasión he contado con un ayudante de excepción, mi sobrino Martí. Le encanta todo lo relacionado con la repostería y vino a echarme una mano, que me fue genial y él encantadísimo ☺.
Aquí lo tenéis junto a mi hija mayor, Laia (la foto no es muy buena, porque está hecha con el móvil y entraba mucha luz por detrás).

Estos sí que fueron unos cupcakes hechos con mucho, mucho corazón, os lo aseguro.




domingo, 9 de diciembre de 2012

La pasión de la fruta...o la fruta de la pasión

Mi hija mayor no estaría más en desacuerdo con esto. Desde bien pequeña no le ha gustado para nada la fruta (ya de bebé la única manera tomara algo era haciéndole un batido con la leche del biberón). Y es ahora con seis años y medio que me las veo y me las deseo para conseguir que coma fruta.
La pequeña, en cambio, con dos años y medio la devora. Y de todo tipo, mandarinas, kiwis, fresas, cerezas, etc. También es una devoradora de cupcakes. En cuanto me ve con la batidora y los ingredientes ya me está preguntando si se puede comer uno, aunque aún no haya preparado ni la masa.

Sin embargo esta pasión por la fruta y los cupcakes este fin de semana se han esfumado. Mi gozo en un pozo!!! Mi fan número uno no le ha dado el visto bueno a mis cupcakes.
No quiere decir que hayan salido malos, es que el sabor tan especial de esta fruta, la fruta de la pasión, no le ha gustado mucho, porque lo que es la base, de chocolate con almendras, sí que la ha devorado.

Hacía tiempo que tenía ganas de preparar estos cupcakes de ganaché de fruta de la pasión, ya quise hacer un primer intento, pero fue fallido porque no encontré pulpa (las frutas naturales estaban secas y no hubo manera de encontrar pulpa envasada). Pero esta vez lo tenía todo conmigo.
La receta original es de Patricia Arrizálbaga, de Cakes Haute Couture, aunque añadiendo algún toque personal.

CUPCAKES DE CHOCOLATE Y FRUTA DE LA PASIÓN

Ingredientes (para 12 cupcakes):

100gr de mantequilla a temperatura ambiente (bueno, ahora con este frío mejor decir ablandada, jijiji)
100gr de azúcar
2 huevos
80gr de chocolate negro
100gr de harina
1 cucharadita de levadura
75-100gr de nata de montar (35% MG)

Batir el azúcar con la mantequilla y cuando forme una crema ir añadiendo uno a uno los huevos, de manera que queden bien incorporados. El chocolate derretirlo al baño maría o a temperatura suave en el microhondas e incorporarlo a la mezcla anterior. Seguidamente la almendra en polvo. En tres tandas añadir la harina, alternando con la nata, e ir mezclando a una marcha media. Cuando esté todo bien mezclado rellenars las cápsulas a 3/4 partes de su capacidad y hornear a 175º durante 20 minutos.

Cuando estén hechos dejarlos cinco minutos en la bandeja y luego pasarlos a una rejilla para que se acaben de enfriar.

Ganaché de chocolate i fruta de la pasión. Ingredientes:

200gr de nata para montar (35% MG)
200gr chocolate negro para fundir

NOTA: Prepararlo antes que los cupcakes para que se enfríe bien, si hace calor mejor el día antes.

Poner la nata al fuego (medio) y mientras derretir el chocolate en el microondas. Cuidado con no quemarlo, es mejor ir haciendo tandas de 30 segundos a temperatura media-baja. Muchas veces parece que no esté, pero si lo removemos bien con una espátula, vemos que los trocitos realmente se van deshaciendo (en su interior el chocolate mantienen una especie de calor "residual"). De esa manera lo tenemos fundido y con una temperatura ideal, que no queme.
Justo cuando la nata va a empezar a hervir se retira el cazo del fuego y se añade el chocolate. Ser remueve bien hasta que quede todo bien mezclado. Primero se deja enfriar a temperatura ambiente y luego en la nevera (Yo ayer con sacarlo un rato sobre la mesa de la terraza conseguí enfriarlo mejor que la nevera, del frío que hacía, brrrrr).
Decoré los cupcakes con la 1M en forma de "arbolito", empezando en el borde y girando hacia dentro y hacia arriba.


Esta vez también he dado unos pasitos en la decoración con fondant. En mi paso por el BCN & Cake del pasado mes de noviembre compré unos cortadores con expulsor en forma de estrella y florecitas. Tenía una pastilla de color fucsia e hice unas estrellitas y les di un toque brillante con colorante en polvo perlado.
Además había comprado pintura metalizada color cereza y como una no tiene otra cosa en qué entretenerse se me ocurrió pintar los bordes de la forma que va haciendo la boquilla de estrella abierta, uno por uno!!!







Fue un faenón pero quedó bonito, ¿no?, además el color cereza de la pintura metalizada contrastaba muy bien con el chocolate del ganaché. 


Tengo que confesar que hay una cosa que no me gustó nada, pero ahora ya he aprendido como evitarlo. Los arbolitos quedan un poco "chof", como si se hubieran hundido un poquito del centro, o al menos a mí me da esa sensación.


Pero este fin de semana he ido al curso de boquillas con Maryquilla (que por cierto me encantó y me ha hecho ver que todavía me quedan un montón de cosas por aprender, pero poco a poco) y me enseñó un truquillo en el cual no había caído. Es poner un pegotillo en el centro del cupcake y luego y cubriéndolo al ir subiendo e ir dándole la forma a nuestro arbolito.

Y hablando del cursillo, estuvo genial y aprendí mucho, He hice mi primera rosa. Por cierto, toda una proeza para una zurda como yo, dado que en principio la técnica la enseñaron para un/a diestro/a y la cosa cambia cuando se hace con la otra mano, pero lo conseguí. También hay que añadir que una no tiene mucha fuerza, por no decir nada, en las manos, y eso de ir dando forma apretando la manga con una sola me resulta bastante complicado. Pero bueno, he aquí el resultado:


Prometo ir practicando y mejorando. 

lunes, 19 de noviembre de 2012

Cumpleaños feliz!!

Mi niña ya se está haciendo mayor, snif, snif, snif. Ya ha dejado completamente de ser un bebé, una niña y ha entrado de pleno en la pequeña adolescencia, con todas sus consecuencias (aiixx). En junio cumplió 6 años y como no, para su fiesta quise que hubiera cupcakes, entre otro montón de cosas.
Me encanta preparar cositas para los cumpleaños, que no sean los típicos con bocadillos de pan de molde (sin despreciarlos, por supuesto, que están buenísimos).

Para esta ocasión encargué en la panadería Pa de Pas una serie de panecillitos de diferentes tipos y formas (redonditos con pasas y nueces, chapatitas, de viena, de cereales, de cebolla....) para preparar los bocadillos.




Y lo mejor de todo: unos mega croissants de medio kilo cada uno, buenísimos tal como los venden, sin nada, pero delicia del cielo si se rellenan. Uno lo hicimos con Nutella y el otro con tomate, lechuga, mahonesa y atún (ummmmmm es decir poco).



Y como no, no podían faltar los cupcakes. Para la fiesta hice tanto cupcakes como minicupcakes, todos bien colocaditos en sus estands, que quedaban bien bonitos. Y siendo una fiesta infantil no podían ser de otra manera que de chocolate.





Cupcakes de chocolate con frosting de Philadelphia de Milka,
o sea, más chocolate.






Y minicupackes de chocolate con frosting de Philadelphia de Milka


















Y como odio el calor del verano cuando hago cupcakes. Para tener la mantequilla blandita para mezclar, una gozada, en una hora o poco más ya está a punto de pomada y va perfecto. Pero para que aguante la forma del frosting, y más si se quiere dar una forma con boquilla de estrella es un horror. A pesar de que el queso lo saqué justo de la nevera en el momento de mezclar con el azúcar glass y la mantequilla me costó horrores y tener que añadir Gelespessa. Al final más o menos la forma se mantuvo.
Para los cupcakes grandes hice forma de rosa con minibolitas de azúcar rojas y los minicupcakes con forma más o menos de estrella y decorados con bolitas de azúcar de colores.




Bueno, y aquí va la receta.

Cupcakes de chocolate 

140gr de mantequilla a temperatura ambiente
200gr de azúcar
2 huevos
2 cucharaditas de vainilla Bourbon en pasta (yo le pongo de Home Chef de Sosa)
180gr de harina
50gr de cacao puro en polvo
1 cucharadita de levadura
1 pizca de sal
1 cucharadita de bicarbonato
150 ml de leche

Precalentar el horno a 170º (si es con ventilador). Mezclar la mantequilla con azúcar y cuando se forme una crema añadir uno a uno los huevos. Cuando la mezcla esté homogénea añadir la vainilla. Aparte mezclar la harina tamizada, la levadura, la sal y el bicarbonato. Ir añadiendo a la batidora alternando con la leche. Acabar con harina. Llenar las cápsulas y hornear unos 20 minutos. Sacar del horno y dejar en la bandeja cinco minutos antes de pasarlos a la rejilla para que se enfríen.

Frosting de Philadelphia con Milka

75gr de mantequilla a temperatura ambiente
450gr de azúcar glass
200gr de queso Philadelphia de Milka
5 cucharadas de leche

Tamizar el azúcar glass. En la batidora mezclar con la mantequilla y la leche hasta que quede todo integrado. Añadir el queso bien frío y batir primero poco a poco y luego a velocidad más rápida.
Y a decorar!!!!

También hice unos cakeballs. Realmente quedan buenísimos y a la hora de comerlos es un plis plas (peligro, peligro porque entran uno detrás de otro super rápido).
Los hice sencillos, porque realmente los hay que son un arte. Simplemente con bizcocho desmigado y Philadelphia de Milka en proporción 2/1 (dos partes de bizcocho por una de queso). Una vez formadas la bolas las puse unos 20-30 minutos en el congelador. El motivo, para que luego cuando se clava la bola en el palito y se unta en el candymelt no se suiciden.
Compré candymelt naranja y estos los decoré con azúcar de color naranja, y con candymelt blanco la decoración fue confeti de azúcar de colores.

El pastel fue obra del yayo, pastelero jubilado, porque como dice el dicho quien tuvo retuvo. Y aquí un despiste mí misma. Había comprado unas figuritas de azúcar monísimas para decorar los pasteles. Pero esto de preparar una fiesta me vuelve loca, son muchas cosas a la vez y olvidé por completo ponerlas. 
Aún así los pasteles estaban de muere. Uno, el de la foto, era de trufa y relleno de nata, pero el otro, que no tengo ninguna, era de leche merengada y está de muerte súbita. La manera de hacerla, según me ha explicado mi padre, es poner a hervir la nata líquida con canela y luego colarla y enfriarla de nuevo antes de montarla.


Y no quiero acabar sin poner antes una foto del photocall que preparé. Como no, del tema de cuentos de princesa. Os pongo la que me hicieron a mí, que me apunto a un bombardeo y como no la de la homenajeada. 


Laia, la meva princesa!!!



















martes, 21 de agosto de 2012

Una graduación muy especial

Hace mucho tiempo que no publicaba nada. No es que en este tiempo no haya hecho nada nuevo (aunque también este mes de agosto estoy en huelga de creaciones reposteriles, en plenas vacaciones). La verdad es que he estado un tiempo con muy pocas ganas de escribir, con la moral un poco por los suelos, pero las vacaciones junto a mis hijas y mi marido, aunque no hayamos viajado, me están sentando bastante bien.
Quizás lo que necesitaba era desconectar de todo, y además de verdad, porque las noticias apenas las he oído.

Los cupcakes que traigo hoy los hice en junio y fueron un encargo bien especial. Una madre del curso de sexto del colegio de mi hija, El Pi Gros, de Sant Cebrià de Vallalta, quería hacer un detalle especial a los niños y niñas que se graduaban en la cena que celebraban de fin de curso. Como en alguna ocasión había tenido algún encargo para una de las cafeterías-panaderías del pueblo me lo encargaron a través de la propietaria.

Querían unos cupcakes de chocolate, en concreto 30, pero que llevaran algún detalle relacionado con la graduación, a ser posible un birrete. Yo para los cupcakes ningún problema, pero el tema del fondant no es lo mío. El modelaje es mi asignatura pendiente. Pero tengo una amiga, Gina, que es una pasada trabajando el fondant y estaba segura que me haría el favor. Después de hablar con ella y explicarle lo que necesitaba pudimos dar el OK al encargo.

Estuvimos buscando fotos de birretes para ver cómo los podría hacer, que si la borla así, o asá, al final decidimos que la hiciera en amarillo, como si fuera dorada, para que destacara más.
El día antes de hacer los cupcakes me envió la foto con los birretes en fila india, esperando a su graduado o graduada.


Gina es toda una detallista, hasta hizo los corte de la tira que cuelga del birrete y todos bien iguales, eran una monada. Si es que es toda una artista, y si no comprobadlo vosotr@s mism@s en su blog Núvol de Sucre, que hace unos pasteles con fondant que son una pasada.


Los cupcakes los necesitaban para el viernes, los recogerían por la tarde en la cafetería, pero yo trabajaba por la mañana, no llegaba hasta las cuatro y además era el último día de piscina de mi hija mayor y no quería que se lo perdiera. Así que quedé con la chica que los haría el día antes y como era una semana de muchísima calor los llevaría a la cafetería para que los guardaran en la nevera, pero sin los birretes. Justo cuando empezara la cena los podían sacar de la nevera y entonces poner el birrete a cada cupcake.

Como querían que fueran de chocolate hice la base con cacao y el frosting de butterswiss de Nutella® y decorado con granillo de chocolate. Pero el problema que me veía venir era que hacía un calor impresionante esa semana y el jueves continuaba. 
Tenía miedo que el frosting no tuviera consistencia suficiente para poder decorar y que quedara la rosa definida. Justo esos días en uno de los blogs que me gusta seguir, Cupcakes a diario, vi que en una de sus recetas usaba Gelespessa, de la marca Home Chef®. Le envié un mail para preguntarle qué tal iba y me comentó que bastante bien para estos días de calor conseguir más cuerpo en la nata, los frosting...así que me decidí a probarlo. A pesar de que se notó, tuve que poner la manga un buen rato en la nevera para que la mantequilla se "endureciera" un poco y poder decorar bien los cupcakes. 

Por fin a las ocho y media de la tarde conseguí acabarlos y llevarlos a la cafetería para que los guardaran en su nevera, porque en casa no tenía sitio.

Perdonad por la calidad de la foto, pero tengo la máquina de fotos estropeada y justo me dio tiempo de hacer un par de fotos con el móvil del resultado.


Pero conseguí acabar el encargo a tiempo y además con muchísima ilusión, porque entre los chicos y chicas graduados que comerían los cupcakes estaba mi sobrino. No le dije nada para que fuera una sorpresa y la gran recompensa fue cuando al día siguiente de la cena de graduación me vio y me dijo que le había encantado y que estaba riquísimo.

Misión cumplida y a por la siguiente: cumpleaños de mi hija!!!!! Pero esto será una nueva historia.


jueves, 21 de junio de 2012

Mi limón, mi limonero...

Con el calorcito que hace estos días he recordado que tenía las fotos de unos cupcakes de limón que hice hace unos meses para una cena de amig@s. Y es que aunque fue en febrero, creo que es una receta bastante fresquita para este tiempo de calor que nos ha venido de golpe.
Hacía tiempo que quería hacerlos, pero no encontraba alguno de los ingredientes. Era el lemoncurd, una especie de crema-mermelada de limón, que por cierto está buenísima. Un día por casualidad buscando otro producto entre la zona de comida internacional de Carrefour vi el bote y allá que me lancé. He encontrado algunas recetas para hacerlo en casa, pero me daba un poco de pereza (mandra, como decimos en Cataluña).

La receta en concreto es la de mini cupcakes de cheesecake y limón del libro Cupcakes. Magdalenas creativas (Ed. Juventud), un autoregalo de las pasadas navidades.
Realmente está bastante bien, primero porque es unos de los pocos publicados en castellano. Además, tiene un montón de recetas diferentes, variadas y la mayoría sencillas de hacer.
Alguna con algún ingrediente un poquito más especial (como el tener violetas azucaradas) pero en general son los que se pueden tener por casa o al menos fáciles de encontrar incluso en el supermercado.


Pues resulta que tenía una de las cenitas con los compañeros de EGB, y es nos encanta reunirnos al menos un par de veces al año, aunque realmente se ha formado un grupo de "fieles" al que se va uniendo en cada cena alguna persona de los del resto de la clase. Que conste que son todos bienvenidos y que nos lo pasamos genial recordando viejos tiempos y riéndonos con los presentes). Ya habían visto en mi página personal de Facebook algunas fotos de mis experimentos en el mundo de los cupckaes y me habían insistido para que les llevara alguna vez (la verdad es que no les hacía falta, porque yo encantada).

En febrero hicimos una de estas reuniones y decidí utilizarles de conejillos de indias para probar los cupcakes de limón. La receta que seguí es la del libro, aunque en lugar de minis hice la versión normal de cupcakes.

Ingredientes:(para 12 cupcakes o 24 minicupcakes)
80gr de mantequilla
110gr de azúcar
1 huevo
135gr de harina
1 cucharadita de levadura
80 ml de leche
2 cucharadas de lemoncurd
1 cucharadita de ralladura de limón
Y yo además le añado 1 cucharadita de bicarbonato, que le da más esponjosidad.

Decoración:
Para los cupcakes normales doblé la cantidad que os pongo aquí.

75gr de queso fresco de untar
125gr de azúcar glass
1 cucharadita de ralladura de limón
Además, a la receta original le añadí unas gotas de esencia de limón para que le diera un poco más de sabor).


Primero se precalienta el horno a 160º y se preparan las cápsulas en una bandeja.
Se baten la mantequilla y el azúcar hasta que se obtiene una mezcla cremosa. Seguidamente se añade el huevo, sin dejar de batir.
Una vez está todo integrado se añade poco a poco la harina y la levadura (tamizadas) y la leche (alternando) y después el lemoncurd y la ralladura de limón. Se continua batiendo un par de minutos hasta que queda una mezcla homogénea.
Se rellenan las cápsula y se hornea 20 minutos, después se sacan del horno (primero comprueba con un palillo que estan bien hechos) y se dejan 5 minutos en la bandeja antes de pasarlos a enfirar en la rejilla.

Por otro lado se bate el queso con las varillas eléctricas y se añade poco a poco el azúcar glass, la ralladura y la esencia de limón. Se bate todo un poco más hasta que queda integrado.

Ya sólo queda la decoración. Con una boquilla lisa (tipo 1A), en este caso, se cubren los cupcakes, de fuera hacia dentro) y luego con la ayuda de una espátula o cucharilla se pone un poco de lemoncurd encima.
El resultado visto desde arriba es divertido, porque parecen huevos fritos.





Pero realmente están deliciosos y el puntito de sabor a limón que queda en la base es uhmmmmm. Además, como he comentado, aunque los hice en febrero, el sabor a limón y que el topping sea de queso en lugar de mantequilla le da también un toque más veraniego.
A mis amig@s les gustaron mucho, a pesar que uno de ellos se estrelló, literalmente, en la caja, durante el viaje de Sant Cebrià de Vallalta a Badalona (fue un huevo estrellado ;-) )


Bueno, hasta la próxima, que vendrá con aires de graduación!!!!

lunes, 4 de junio de 2012

De tres chocolates para mi cumpleaños y la lucha contra el destino

Y es que en ocasiones parece que los astros se alinean para conseguir algo, o en esta ocasión, para hacer que no consiga algo. Creo que nunca me había costado tanto poder hacer unos cupcakes como esta vez.
Parecía que se había puesto todo en mi contra.

Este sábado celebraba mi 37 cumpleaños y tenía invitados a cenar. Mi padre es pastelero jubilado y ya sabía que me haría un pastelito (una sara de almendras buenísima) pero me apetecía hacer unos cupcakes algo especiales. Cuando hace pocos días estuve mirando el nuevo magazine digital Sugartremens vi la recepta de unos cupcakes de chocolate fruta de la pasión de Patricia Arrizálbaga de Cakes Haute Couture. Me encantó!!!
Pues ya me veis a la búsqueda de fruta de la pasión (maracuyá). El sábado anterior se los encargué a mi frutero, pero el jueves me llamó para decirme que estaba el tema muy complicado porque sus proveedores de fruta tropical no se los aconsejaban porque estaban saliendo con la pulpa seca. ¿Y ahora qué hago? Me lancé a Google a ver qué podía conseguir y vi que en Carrefour venden unas bolsas de pulpa de maracuyá congelada. No sería lo mismo que el natural, pero al menos...inocente de mí. Resulta que me dirigí a unos de los centros donde en la página web ponía que disponían del producto y me recorrí todos los congeladores del centro sin poder encontrarlo. Ni siquiera el personal me supo decir si en algún momento lo habían tenido y ahora estaba agotado.

Así que me decidí pasar al plan B (siempre hay que tener uno, lo veo claro). Había comprado unas tabletas de chocolate blanco para fundir de Nestlé y en casa tenía chocolate con leche y fondant, así que decidí hacer la base de los cupcakes que la receta de Cakes Haute Couture (con chocolate y almendra molida) però luego hacer una decoración de tres chocolates.

Pero el destino estaba decidido a complicarme las cosas. El sábado mi marido hizo fiesta por la mañana y así pudimos organizarnos mejor para hacer la compra y luego recoger la casa (con dos niñas pequeñas imaginad como puede estar) y preparar las cosas de la cena. Había planeado comer pronto y ponerme a preparar los cupcakes mientras las niñas hacían la siesta. Pero no, tenía que pasar algo.

Hacia la una y media de la tarde empezamos a sentir sirenas pasar delante de casa, lo que en Sant Cebrià de Vallalta, un pueblo de menos de tres mil habitantes de la comarca del Maresme (Cataluña) es insólito. Pero la preocupación vino en seguida al ver que eran sirenas de coches de bomberos. Al salir a la puerta de casa se podía ver una enorme zona de humo a menos de un kilómetro. Es una zona básicamente rústica, que abarca una riera y en la que hay algunas masías, una hípica, y es el espacio preferido por la gente del pueblo para ir a caminar o en bici porque el entorno es precioso. También es una de las zonas de acceso a una de las urbanizaciones más grandes y además hay un núcleo que abarca unas 10-12 casa. El fuego se inició por un tonto accidente humano y el problema es que está todo el campo cubierto de una pelusa blanca que sueltan los chopos y que es enormemente inflamable. Esto, añadido a la cantidad de maleza, cañas y hierbas seca que hay,  provocó que se extendiera rápidamente.

Por suerte el dispositivo de bomberos y protección civil reaccionaron y trabajaron genial (hay que felicitarlos), pero estuvieron casi cinco horas  hasta que estuvo definitivamente extinguido.
Delante de casa "aparcó" uno de los helicópteros que trabajaron en el dispositivo. Por cierto, el dominio que tienen del mismo para poder recoger agua a las balsa es alucinante.

Bueno, pues todo esto hizo en vez de empezar a hacer los cupcakes a las dos de la tarde no pudiera ponerme hasta casi las cinco.

El día antes había dejado preparado el ganaché de chocolate blanco y el de chocolate con leche enfriando en la nevera. La base, como comentaba, es la de la receta de Patricia.


Ingredientes para la base
(para 12 cupcakes, y con esta sí que salen exactamente 12)
-100gr de mantequilla ablandada (con el calor que hacía estaba perfecta)
-100gr de azúcar
-2 huevos
-80gr de chocolate negro
-25gr de almendras en polvo
-100gr de harina
-1 cucharadita de levadura en polvo
-1cucharadita de bicarbonato sódico (esto es receta propia, pero me gusta ponerle siempre porque da más esponjosidad a la base del cupcake).

Ingredientes ganaché
De chocolate blanco: 400gr de chocolate blanco y 200ml de nata líquida (35% M.G:)
De chocolate con leche: 200gr de chocolate con leche y 250ml de nata líquida (35% M.G.)
Para el chocolate negro utilicé esta vez el icing de Betty Croker (lo encontré en Carrefour, en algunos está en la zona de ingredientes para postres en otros en la de productos de Sabores del Mundo)

Elaboración de la base:
Batir el azúcar con la mantequilla hasta que esté cremosa e ir añadiendo los huevos uno por uno hasta que queden bien incorporados. El chocolate, previamente derretido al baño maría o al microhondas, se va incorporando a la mezcla y seguidamente la almendra en polvo. Después en tres tandas incorporar la harina (con la levadura y el bicarbonato) mezclando con una marcha media-baja. Yo le puse también un chorrito de leche.
Después, llenar las cápsulas 3/4(o 2/3) y hornear a unos 175º durante 20 minutos.


Antes de sacar comprobar que están bien cocidas pinchando con un palillo. Mantener en la bandeja cinco minutos antes de pasarlas a la rejilla a enfriar.



Cuando ya estaban frías cubrir la superficie con el icing de Betty Crocker utilizando una espátula




Mientras se iba horneando la base aproveché para montar los ganachés.
Como hacía mucho calor, mientras iba cubriendo los cupcakes con el chocolate negro dejé los dos tipos de ganaché ya montados en la nevera, para que no perdieran cuerpo.
Tengo que decir que el de chocolate con leche me quedó montado más como un tipo mousse o trufa, con la nata bien montada, mientras que el de chocolate blanco me quedó más como una crema. Pero el sabor de uno y de otro era buenísimo.

Cuando ya tenía cubiertos todos los cupcakes con la capa de icing de chocolate negro procedí al resto de decoración. Aquí me surgió otro problemilla (ese destino!!!). Quería utilizar una boquilla de estrella o flor, y lo intenté con la 1F, la 1G y luego con mi infalible 1M. Pero no había manera. Supongo que al quedar con dos tipo de texturas diferentes los ganachés no había manera que quedara definida una forma. Era como si el chocolate con leche quisiera ir por un lado y el blanco por otro. Al final (ya sufriendo porque al final me iba a quedar sin ganaché de tantas pruebas) me decidí por una boquilla lisa, tipo 2A y el resultado no fue tan malo. Además según giraba la boquilla iba quedando en un lado el chocolate blanco o el de leche.




Y para acabar los decoré por encima, con la ayuda de mi marido porque ya se nos tiraba la hora de la cena encima, con bolitas croc de Vahinés de tres chocolates. El resultado: DELICIOUS!!!!!
A pesar de la haber cenando primero y del trocito de pastel de rigor, cayeron unos cuantos cupcakes por la noche con los invitados. Hoy les he traído a los compañeros de la oficina y están encantados (y yo que les encante!!). Espero que también os gusten a vosotros (al menos de vista ;-P )













jueves, 24 de mayo de 2012

Porque 60 años sí son algo, mucho más que años

Hace ya un tiempo que Esther va siguiendo mi aventura cupcakeril por Facebook. No se pierde las fotos que voy colgando en mi álbum de todos mis experimentos. Ella también es una artista, de las recetas de la dieta Dukan (que aunque ella sabe que no comparto la respeto un montón porque sé que se cuida y se vigila). Pero sobretodo es una artista del vidrio.

Foto de Vidremania
A través de Vidremanía pone en práctica todo su gusto realizando piezas de joyería en cristal de Murano y otros tipos que son una preciosidad.
Para muestra un botón, bueno un colgante, que fue uno de los que regalé a unas amigas.
Pero no hace sólo colgantes, también pendientes, anillos, llaveros...todo lo que puedas imaginar y más.
Bueno, todo esto no es sólo para hacerle publicidad a una amiga, sino para mostrar que a Esther le encantan los detalles, y no mucho, muchísimo.


El mes pasado se puso en contacto conmigo para preguntarme si le podría preparar unos cupcakes, ya que su madre cumplía nada más y nada menos que 60 años. Le iban a preparar una fiesta sorpresa y además, si a Esther le gustan los detallitos, a su madre muchísimo más. Nos estuvimos comunicando para acabar de decidir qué iba a preparar. Al final la decisión, después de ver los cupcakes del concurso de la Fira de la Maduixa, fue que la mitad fueran de fresa y la otra mitad de chocolate.
La celebración era el domingo 13 de mayo y tenía que dejarlos preparados el sábado. Mi idea es que los de chocolate fueran de ganaché, pero justo esa semana va y nos invade una ola de calor. En casa tengo una zona tipo bodega que es superfresquita y pensaba dejar allí los cupcakes, pero con el calor que hacía no quería ni pensar cómo llegarían al día siguiente los de ganaché. Así que cambio de planes.
Me decidí por unos cupcakes de chocolate con butterswiss de Nutella®. La base es la que me enseñó Maryquilla en el curso que hice con ella con alguna pequeña variante propia.



Ingredientes (para 12 cupcakes):
-140gr de mantequilla (a temperatura ambiente)
-200gr de azúcar
-2 huevos
-1 cucharadita de vainilla Bourbon en pasta(yo utilizo la de Home Chef®)-en su defecto 2 cucharaditas de extracto de vainilla.
-180gr de harina
-50 gr de cacao puro en polvo (por ejemplo Valor®)
-1 cucharadita de levadura
-1 cucharadita de bicarbonato sódico
-150ml de leche semidesnatada

Elaboración:
Precalentar el horno a 160º (si el horno es de ventilador. Si no tiene subir 10º)
Tamizar primero por un lado el azúcar. También la harina, a la que se le puede añadir ya, también tamizado, el cacao, la levadura y el bicarbonato.
Mezclar la leche con la vainilla.
Batir en el robot la mantequilla y el azúcar hasta que queden integradas y blanquee.
Luego ir añadiendo uno en uno los huevos.
Cuando estén bien mezclado ir añadiendo la mezcla de harina, cacao, levadura y bicarbonato y un chorrito de leche. Ir alternando y acabar con harina.
Llenar 2/3 de cada cápsula y hornear durante 20 minutos. Antes de sacar pinchar con un palillo para comprobar que están bien hechas.

Para la butterwiss, realizar la receta base que ya os expliqué aquí. Después añadir al menos un par de cucharadas bien llenas de Nutella®. Si lo pruebas y notas que le falta sabor no te dé miedo añadir un poco más. Dependerá de cómo le guste a cada uno/a.
Hice la cantidad de la receta más un 50% más de cada uno de los ingredientes. Después de tener preparada la base separé dos partes y en una añadí las fresas trituradas para hacer los de fresa y la otra mitad con la Nutella®).
La butterswiss de fresa como la batí un rato más para que quedaran bien incorporadas cogió bastante cuerpo, a pesar del calor.




Pero la de Nutella®.....horror!!!!! Mezclé con una lengua y conforme iba incorporando notaba la crema más blanda. Al final me decidí a ponerla un rato en la nevera, para que la mantequilla se endureciera un poquito. Mientras decoraba los de fresa tuve la otra mezcla en frío. No fue mucho rato, unos 10-15 minutos, pero lo suficiente para que al decorar con la boquilla 1M quedaran las estrías de la boquilla, que no se difuminara el dibujo de estrella que forma. Que alivio!!!!







Para los cupcakes de Nutella® utilizé unas cápulas de Skires Kitchen®, que realmente quedaron geniales. No se manchan nada y quedaban preciosas con su fondo color chocolate. Luego decoré por encima con un poquito de fideos de chocolate y en el remate de la rosa con una mariposita de azúcar que había comprado en For the Cakes. 

Para las de fresa utilizé cápsulas de Meri Meri, que aunque no me gustó tanto el resultado, ya que quedaban más manchadas y transparentaban en algunos trozos, realmente eran bonitas y elegantes quedaba contrastada con el rojo de buterswiss. Luego le puse por encima purpurina comestible Rojo Fuego de Rainbow Dust® y la mariposita de azúcar en el remate de la rosa.

Perdón por las fotos pero es que me quedé sin batería en la cámara y están hechas con el móvil.



Y es que a veces hay que hacer un poco de McGiver, incluso en el tema de la repostería, y si no que me lo digan a mí. Para poder transportar los 30 cupcakes encargados (y para otras ocasiones aunque no sean tantos) había comprado esa misma semana y con superurgencia en My Lovely Food (por cierto, recordad que está de sorteo hasta el 31 de mayo) un transportador de cupcakes.
Ha sido mi gran adquisición, pero también me dio un disgusto. Cuando fui para poner los cupcakes me di cuenta que quedaban totalmente encajadísimos en el hueco, de manera que para sacarlos habría que meter los dedos de pleno en la decoración, que se iría al traste. Entonces recordé que tenía una plancha de porexpan y recorté cuadraditos que puse de base, los suficientemente anchos como para levantar un poco el cupcakes pero no mucho para que quedaran bien dentro del huevo y no se movieran en el transporte.

Bueno, a pesar de todas las aventuras lo mejor de todo es que los cupakes llegaron en perfectas condiciones, la madre de Esther se emocionó un montón con la fiesta sorpresa y luego cuando le sacaron los cupcakes formando un 60 en dos bandejas y con 60 velitas para soplar. Y además....les gustaron a todos, sobretodo, en palabras de Esther, los de Nutella®. Y es que están de muerte ;-P