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domingo, 20 de abril de 2014

Con corazón está de vuelta por cumpleaños

Hace un año que no escribía nada. Y no es que no haya hecho nada en todo este tiempo sino que me ha faltado precisamente tiempo o más bien lo he dedicado a otras cosas y no sé bien bien el motivo pero precisamente me faltaba motivación para escribir en el blog.
Hace unos días celebraba la fiesta de cumpleaños de Júlia, mi hija pequeña, que ya ha cumplido 4 años. Y como para el cumpleaños de cada una de las dos me encanta preparar cosas yo misma. En la fiesta, Maria José, una madre del colegio, me preguntó un tema de diseño de blogs y le comenté que tenía uno pero que hacía muchísimo que no escribía. Ella me animó a continuar, y así que aquí estoy.

Con las niñas ya en la cama, he pasado algunas fotos que hice y me decido por escribir esta entrada. Gracias Maria José, por el empujón ;-).

El tema de la fiesta era Minnie Mouse, le encanta a Júlia. Aunque al principio ella quería fiesta de las princesas el motivo del cambio fue de carácter técnico y de experiencia. Sí, porque este año mi hermana Merche dijo que le haría una tarta decorada de fondant (ahora se ha aficionado ella también a la nueva repostería). Pero todos los modelos que encontraba de temática princesa los veía demasiado complicados, según ella, para la experiencia que tenía. Encontró unos de Minnie para los que sí que se veía capaz y le preguntó a Júlia si no le gustaban más. Y como a la peque tanto le da la princesa que la ratita, pues cambio de temática de la fiesta, jajaja.

Quería hacerle yo unas galletas con la forma del número 4 decoradas. Y menudas risas con el grupo de madres que tenemos en el chat del teléfono porque pedí si alguna tenía molde de galletas del número 4 y las que no son nada reposteras alucinaban porque pensaban que los moldes de galletas se clasificaban por números. Al final compré el molde en Cuina de gust, la tienda que tiene mi prima en Mataró. Y es que siempre hace lo posible para traerme lo que le pido si no lo tiene (muacss, Leti, eres un sol).

Para las galletas seguí la receta de mi amiga Gina, que no lleva huevo (es que además uno de los invitados es alérgico al huevo, y al menos pudo comerlas sin decorar con glasa):
  • 300 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 150 gr de azúcar glass
  • aroma de vainilla
  • una pizca de sal
  • 500 gr de harina
  • leche (si es necesario)
Tamizamos la harina y el azúcar glass (por separado claro).
Batimos la mantequilla hasta que se haga una crema suave y vamos añadiendo el azúcar glass.
Cuando se integra todo cambia un poco de color. Añadir entonces el aroma al gusto. Yo utilizo vainilla bourbon de Home Cheff y es bastante potente, así que con una cucharilla y media hay suficiente, pero esto va a gusto, según se quiera que sepa más o menos a vainilla.
Después vamos añadiendo poco a poco la harina, a la cual habremos añadido una pizca de sal hasta que se integre totalmente. Si veis que no se forma una masa compacta podéis añadir un chorrito (sin pasarse) de leche.
Yo lo que hago es sacar la masa entonces de la máquina, espolvorear un poco con harina el mármol de la cocina, y acabar de amasar y darle forma a mano.
En ese momento dividir la masa en dos, hacer un rulo con cada parte y envolverlo en film transparente. Se deja en la nevera unos 40 minutos para que coja cuerpo antes de ir estirando la masa y cortando con las formas que se deseen. Yo estiro la masa para que queden de grosor de unos 3-4 mm.
Se van colocando la masa cortada en una bandeja de horno que habremos cubierto con papel de horno.
Por cierto, 10 minutos antes de hornear precalentar el horno a 170º arriba y abajo (sin ventilador)
Metemos las galletas y con el grosor que os he dicho son unos 10-12 minutos.
Aunque os parezca que pueden estar crudas, si veis que el borde está dorado es suficiente porque en un minuto se os pueden quemar.
Sacar y dejar enfriar en la bandeja unos 5 minutos y luego pasar a una rejilla para que no cojan humedad por debajo.
Una vez frías se pueden comer así, decorar con fondant, glasa, etc. Incluso si queréis podéis mezclar azúcar con canela y antes de hornearlas espolvorearlas por encima.

Yo me decidí decorarlas con glasa, siguiendo la receta que aprendí en el curso que hice con Sofía, de Las galletas de Sofía. Para la decoración tuve la colaboración de mi hermana y aunque no me considero para nada experta y realmente considero que para decorar con glasa hay que tener mucha, mucha paciencia, los cuatro "vestidos de Minnie" quedaron bastante cucos.


 Otro de los dulces que he hecho en los últimos cumpleaños de mis princesas son cake balls. Pero he de decir que a pesar de que se pueden hacer virguerías de decoración, los míos son bastante sencillos. Pero realmente quedan bien buenos (y no es porque lo diga yo).
Como no soy de hacer pasteles de fondant y no me quedan restos (que es con lo que muchas reposteras lo hacen) compro en la tiendas BonArea el bizcocho sencillo que tienen (o bien se puede hacer uno del clásico de yogurt también). Se desmiga bien y luego se mezcla con queso de untar. Normalmente pongo una o dos tarrinas de Philadelphia con Milka, que le da el gusto a chocolate y dado que la proporción es más o menos igual peso de bizcocho que de queso, si falta le añado queso blanco.

Formo las bolitas y al congelador. Esta vez las hice de un día para otro, pero si se hacen el mismo días con una media hora es suficiente. 

Esta vez en lugar de gastar candy melts utilizé chocolate rosa de cobertura y también otro azul de sabor de frutas del bosque que compré en Cuina de gust (tenían también de sabor de naranja, limón, coco...). Y como aún me quedaban bolas pro hacer el resto con cobertura de chocolate negra.
Aquí lo que hago es sacar todos los sprinkles que puedan quedar bien. 



En esta ocasión además encontré en Mama Muffins unos de Minnie que me fueron geniales, con la forma de la cabeza de la ratita, tipo palitos blancos y lilas. Además yo tenía azúcar de color rosa y el resto los hice con unos confettis de azúcar.

Se coge entonces el palito, sucar la punta en el chocolate y luego clavar el palo. De esta manera ya queda algo enganchado y evitamos que la bolita se "suicide" en el chocolate. 
Por cierto, lo suelo poner en una taza alargada porque así hay más fondo para sucar. Entonces suco la bolita, la escurro y en seguida, antes que se seque el chocolate (que es un momento al estar la bola fría) le echo por encima los esprinkles o bien los pongo en un platito y restrego la bola.
Y ahora sólo falta ponerlos a secar. Va genial el corcho verde que utilizan en las floristerías para montar los centros y que venden en las tiendas de chinos. Se forra con papel de plata o un papel bonito y el palito se clava genial.




Y, como dice mi hermana, me gusta liarme, también hice unos minicupcakes de chocolate con ganaché de chocolate. Los decoré con un pequeño lacito que me preparó Merche y quedaron la mar de buenos y monos. 

Pero tengo que decir que el rey de la fiesta fue el pastel de Minnie que mi hermana Merche preparó a Júlia. Realmente para el poco tiempo que hace que se ha puesto con el tema de los pasteles de fondant le quedó precioso. Y además estaba de muerte. El relleno era de crema de queso de chocolate y cubierto con ganaché de chocolate negro. Vamos, para morirse.
Gracias Merche, me encantó, pero sobre todo a Júlia le entusiamó. 



Y especialmente quedó perfecto porque estaba hecho con corazón. Muaccss, ya tenemos una nueva repostera genial en la familia.

PD: Espero no volver a tardar tanto para una nueva entrada ;-)



lunes, 19 de noviembre de 2012

Cumpleaños feliz!!

Mi niña ya se está haciendo mayor, snif, snif, snif. Ya ha dejado completamente de ser un bebé, una niña y ha entrado de pleno en la pequeña adolescencia, con todas sus consecuencias (aiixx). En junio cumplió 6 años y como no, para su fiesta quise que hubiera cupcakes, entre otro montón de cosas.
Me encanta preparar cositas para los cumpleaños, que no sean los típicos con bocadillos de pan de molde (sin despreciarlos, por supuesto, que están buenísimos).

Para esta ocasión encargué en la panadería Pa de Pas una serie de panecillitos de diferentes tipos y formas (redonditos con pasas y nueces, chapatitas, de viena, de cereales, de cebolla....) para preparar los bocadillos.




Y lo mejor de todo: unos mega croissants de medio kilo cada uno, buenísimos tal como los venden, sin nada, pero delicia del cielo si se rellenan. Uno lo hicimos con Nutella y el otro con tomate, lechuga, mahonesa y atún (ummmmmm es decir poco).



Y como no, no podían faltar los cupcakes. Para la fiesta hice tanto cupcakes como minicupcakes, todos bien colocaditos en sus estands, que quedaban bien bonitos. Y siendo una fiesta infantil no podían ser de otra manera que de chocolate.





Cupcakes de chocolate con frosting de Philadelphia de Milka,
o sea, más chocolate.






Y minicupackes de chocolate con frosting de Philadelphia de Milka


















Y como odio el calor del verano cuando hago cupcakes. Para tener la mantequilla blandita para mezclar, una gozada, en una hora o poco más ya está a punto de pomada y va perfecto. Pero para que aguante la forma del frosting, y más si se quiere dar una forma con boquilla de estrella es un horror. A pesar de que el queso lo saqué justo de la nevera en el momento de mezclar con el azúcar glass y la mantequilla me costó horrores y tener que añadir Gelespessa. Al final más o menos la forma se mantuvo.
Para los cupcakes grandes hice forma de rosa con minibolitas de azúcar rojas y los minicupcakes con forma más o menos de estrella y decorados con bolitas de azúcar de colores.




Bueno, y aquí va la receta.

Cupcakes de chocolate 

140gr de mantequilla a temperatura ambiente
200gr de azúcar
2 huevos
2 cucharaditas de vainilla Bourbon en pasta (yo le pongo de Home Chef de Sosa)
180gr de harina
50gr de cacao puro en polvo
1 cucharadita de levadura
1 pizca de sal
1 cucharadita de bicarbonato
150 ml de leche

Precalentar el horno a 170º (si es con ventilador). Mezclar la mantequilla con azúcar y cuando se forme una crema añadir uno a uno los huevos. Cuando la mezcla esté homogénea añadir la vainilla. Aparte mezclar la harina tamizada, la levadura, la sal y el bicarbonato. Ir añadiendo a la batidora alternando con la leche. Acabar con harina. Llenar las cápsulas y hornear unos 20 minutos. Sacar del horno y dejar en la bandeja cinco minutos antes de pasarlos a la rejilla para que se enfríen.

Frosting de Philadelphia con Milka

75gr de mantequilla a temperatura ambiente
450gr de azúcar glass
200gr de queso Philadelphia de Milka
5 cucharadas de leche

Tamizar el azúcar glass. En la batidora mezclar con la mantequilla y la leche hasta que quede todo integrado. Añadir el queso bien frío y batir primero poco a poco y luego a velocidad más rápida.
Y a decorar!!!!

También hice unos cakeballs. Realmente quedan buenísimos y a la hora de comerlos es un plis plas (peligro, peligro porque entran uno detrás de otro super rápido).
Los hice sencillos, porque realmente los hay que son un arte. Simplemente con bizcocho desmigado y Philadelphia de Milka en proporción 2/1 (dos partes de bizcocho por una de queso). Una vez formadas la bolas las puse unos 20-30 minutos en el congelador. El motivo, para que luego cuando se clava la bola en el palito y se unta en el candymelt no se suiciden.
Compré candymelt naranja y estos los decoré con azúcar de color naranja, y con candymelt blanco la decoración fue confeti de azúcar de colores.

El pastel fue obra del yayo, pastelero jubilado, porque como dice el dicho quien tuvo retuvo. Y aquí un despiste mí misma. Había comprado unas figuritas de azúcar monísimas para decorar los pasteles. Pero esto de preparar una fiesta me vuelve loca, son muchas cosas a la vez y olvidé por completo ponerlas. 
Aún así los pasteles estaban de muere. Uno, el de la foto, era de trufa y relleno de nata, pero el otro, que no tengo ninguna, era de leche merengada y está de muerte súbita. La manera de hacerla, según me ha explicado mi padre, es poner a hervir la nata líquida con canela y luego colarla y enfriarla de nuevo antes de montarla.


Y no quiero acabar sin poner antes una foto del photocall que preparé. Como no, del tema de cuentos de princesa. Os pongo la que me hicieron a mí, que me apunto a un bombardeo y como no la de la homenajeada. 


Laia, la meva princesa!!!



















lunes, 16 de abril de 2012

Carrot cupcakes para el cumple de mi peque

Hace mucho tiempo que he visto comentarios en Facebook y blogs diversos sobre los carrot cupcakes. Yo pensaba para mí, "de zanahoria!!! Debe quedar un sabor muy extraño. Pero realmente todo el mundo los ponía por las nubes y por eso eran mi receta pendiente.
Encontré una receta en uno de mis blogs favoritos y muy de fiar, el de Alma, Objetivo Cupcake Perfecto, así que me tiré de pleno a la piscina. Porque cuando pruebo una nueva receta primero la hago para los de casa, que son mis conejillos de indias (y ellos encantados, claro). Pero esta vez fue para fuera, bueno, relativamente.

Mi peque Júlia cumplió dos años el 8 de abril, el domingo de Semana Santa, así que quedé con su profesora de la guardería que llevaría la merienda para sus compis de clase el miércoles siguiente, así ella podía avisar a las familias que no pusieran merienda para ese día.
Resulta que su clase es la de las Pastanagues (zanahorias en catalán) y pensé que sería divertido hacerles precisamente unos cupcakes de zanahoria. Y es que mi peque es una fan devoradora de cupcakes. Incluso dice la palabra cupcakes mejor que mi madre, jajaja. En cuanto los ve en el horno ya empieza, "mama, cupcake Júlia" (traducció, mama los cupcakes serán para Júlia). Además había comprado recientemente en Cooking Cookies (uno de mis habituales tiendas de productos) unas zanahorias de azúcar que irían perfectas para decorar.

Bueno, pues parece que estaba todo en mi contra para preparar los cupcakes. Decidí hacerlos el día antes, en cuanto llegara del trabajo, para que estuvieran lo más reciente posibles. Pero llegué un poco más tarde, y como había fútbol mi marido decidió bañarlas primero mientras yo preparaba la cena. Pues por cosas del destino, antes de acabar con los baños le tocó ir con mi suegra a urgencias, porque se había caído y se había dado un buen golpe en la rodilla (por suerte no pasó de ahí). Y ala, ya me toca acabar con los baños, darles la cena y cuando por fin conseguí ponerlas a dormir, porque no había manera, y ponerme yo con mis cupcakes ya eran las diez. Arrrrggggg, qué tarde!!!! Pero tenía que prepararlos porque sí, porque lo había decidido y porque no tenía alternativa comercial en casa.

Acabé hacia las doce de la noche, pero el resultado valió la pena. Como sobraron algunos, los dejé para casa (si no mi marido me mata!!!) y realmente al probarlo creí ver el cielo. Estaba delicioso. Como dice Alma en su entrada de la receta, ummmmmmmmummmmmmmummmm y requeteummmmmmmm.
Tan tierno y un sabor........



Y el detalle de las zanahorias les daba un aspecto muy simpático. El miércoles cuando fui a buscar a mi hija a la guardería para ir a piscina, una de las profesoras me preguntó si yo había hecho aquello. "Sí, le dije". "Pues es una pasada, esta mañana los he paseado para enseñárselo a todas las profesoras, porque son preciosos". Ainsss, cuando me dicen esas cosas, me da mucha ilusión.

Cuando entré a buscar a Júlia, Laura, su profesora me preguntó si me quería llevar los que habían quedado (ya que hubo todos los niñ@s de la clase para la merienda), pero le dije que se los quedaran para ellas para merendar porque me iba a piscina y no me los iba a llevar. Realmente se le puso una cara de alegría, jajaja. Al día siguiente me comentó que les había encantado, y yo que me alegro.



Hoy hemos hecho la fiesta para celebrar los dos años de Júlia, así que me he decidido por repetir receta, pero esta vez con minicupcakes. Y como ya no tenía zanahorias y además era más para fiesta los he decorado con unos confettis de azúcar de colores. Han quedado muy cucos.



Y además, me he atrevido con otra cosa nueva, con cakeballs. Ayer vino mi hermana a echarme una mano con el tema. Mientras yo preparaba los minicupcakes, ella, mi hija mayo Laia (5 años) y mis dos sobrinos Martí y Arnau (4 años), se pusieron a deshacer el bizcocho para las cakeballs. Luego ella siguió con el queso. Para esta ocasión hemos usado Philadelphia con Milka. Realmente parece nocilla, pero más untosa.
Me he guiado por la proporción que Morgana explica en su blog, dos de bizcocho por una de queso y realmente es bastante preciso, aunque tuvimos que hechar un poco más de queso.

Una vez preparadas las bolitas, las dejamos un rato en la nevera. Y una vez derretido el candy melts rosa que había comprado no pusimos manos a la obra. Pero problema, algunas bolas se suicidaban y se rompían, así que las dejamos unos 20 minutos en el congelador, y a partir de entonces genial. Como era la primra vez, la decoración fue con los típicos fideos de colorines y tenía unas mini nubes que también les pusimos. Mi hija me decía que parecían extraterrestres.




Como se me acabó el candy melts y aún quedaban bolas, fundí algo de chocolate fondant y el resto las cubrí de chocolate y nopareils rojos. Quedaron también muy bien.



Y aquí la vista general en la fiesta de cumpleaños.


Bueno, y con mucho corazón...hasta la próxima entrada.