Páginas

jueves, 25 de octubre de 2012

¡Renovarse o morir!

Estamos en obras!!!! Disculpad si estos días vais viendo cambios extraños en el blog, pero es que estoy poniendo en práctica algunas cositas que estoy aprendiendo en el curso de blog de Mamá convergente.

De momento a fecha de hoy he modificado las medidas de las columnas, la letra y el fondo del blog.

Y ahora por la tarde hemos realizado el cambio de cabecera!!!!

Espero que con estos cambios Cupcakes con corazón quede más bonito, y me hará mucha ilusión que os guste.

Asun

martes, 21 de agosto de 2012

Una graduación muy especial

Hace mucho tiempo que no publicaba nada. No es que en este tiempo no haya hecho nada nuevo (aunque también este mes de agosto estoy en huelga de creaciones reposteriles, en plenas vacaciones). La verdad es que he estado un tiempo con muy pocas ganas de escribir, con la moral un poco por los suelos, pero las vacaciones junto a mis hijas y mi marido, aunque no hayamos viajado, me están sentando bastante bien.
Quizás lo que necesitaba era desconectar de todo, y además de verdad, porque las noticias apenas las he oído.

Los cupcakes que traigo hoy los hice en junio y fueron un encargo bien especial. Una madre del curso de sexto del colegio de mi hija, El Pi Gros, de Sant Cebrià de Vallalta, quería hacer un detalle especial a los niños y niñas que se graduaban en la cena que celebraban de fin de curso. Como en alguna ocasión había tenido algún encargo para una de las cafeterías-panaderías del pueblo me lo encargaron a través de la propietaria.

Querían unos cupcakes de chocolate, en concreto 30, pero que llevaran algún detalle relacionado con la graduación, a ser posible un birrete. Yo para los cupcakes ningún problema, pero el tema del fondant no es lo mío. El modelaje es mi asignatura pendiente. Pero tengo una amiga, Gina, que es una pasada trabajando el fondant y estaba segura que me haría el favor. Después de hablar con ella y explicarle lo que necesitaba pudimos dar el OK al encargo.

Estuvimos buscando fotos de birretes para ver cómo los podría hacer, que si la borla así, o asá, al final decidimos que la hiciera en amarillo, como si fuera dorada, para que destacara más.
El día antes de hacer los cupcakes me envió la foto con los birretes en fila india, esperando a su graduado o graduada.


Gina es toda una detallista, hasta hizo los corte de la tira que cuelga del birrete y todos bien iguales, eran una monada. Si es que es toda una artista, y si no comprobadlo vosotr@s mism@s en su blog Núvol de Sucre, que hace unos pasteles con fondant que son una pasada.


Los cupcakes los necesitaban para el viernes, los recogerían por la tarde en la cafetería, pero yo trabajaba por la mañana, no llegaba hasta las cuatro y además era el último día de piscina de mi hija mayor y no quería que se lo perdiera. Así que quedé con la chica que los haría el día antes y como era una semana de muchísima calor los llevaría a la cafetería para que los guardaran en la nevera, pero sin los birretes. Justo cuando empezara la cena los podían sacar de la nevera y entonces poner el birrete a cada cupcake.

Como querían que fueran de chocolate hice la base con cacao y el frosting de butterswiss de Nutella® y decorado con granillo de chocolate. Pero el problema que me veía venir era que hacía un calor impresionante esa semana y el jueves continuaba. 
Tenía miedo que el frosting no tuviera consistencia suficiente para poder decorar y que quedara la rosa definida. Justo esos días en uno de los blogs que me gusta seguir, Cupcakes a diario, vi que en una de sus recetas usaba Gelespessa, de la marca Home Chef®. Le envié un mail para preguntarle qué tal iba y me comentó que bastante bien para estos días de calor conseguir más cuerpo en la nata, los frosting...así que me decidí a probarlo. A pesar de que se notó, tuve que poner la manga un buen rato en la nevera para que la mantequilla se "endureciera" un poco y poder decorar bien los cupcakes. 

Por fin a las ocho y media de la tarde conseguí acabarlos y llevarlos a la cafetería para que los guardaran en su nevera, porque en casa no tenía sitio.

Perdonad por la calidad de la foto, pero tengo la máquina de fotos estropeada y justo me dio tiempo de hacer un par de fotos con el móvil del resultado.


Pero conseguí acabar el encargo a tiempo y además con muchísima ilusión, porque entre los chicos y chicas graduados que comerían los cupcakes estaba mi sobrino. No le dije nada para que fuera una sorpresa y la gran recompensa fue cuando al día siguiente de la cena de graduación me vio y me dijo que le había encantado y que estaba riquísimo.

Misión cumplida y a por la siguiente: cumpleaños de mi hija!!!!! Pero esto será una nueva historia.


jueves, 21 de junio de 2012

Mi limón, mi limonero...

Con el calorcito que hace estos días he recordado que tenía las fotos de unos cupcakes de limón que hice hace unos meses para una cena de amig@s. Y es que aunque fue en febrero, creo que es una receta bastante fresquita para este tiempo de calor que nos ha venido de golpe.
Hacía tiempo que quería hacerlos, pero no encontraba alguno de los ingredientes. Era el lemoncurd, una especie de crema-mermelada de limón, que por cierto está buenísima. Un día por casualidad buscando otro producto entre la zona de comida internacional de Carrefour vi el bote y allá que me lancé. He encontrado algunas recetas para hacerlo en casa, pero me daba un poco de pereza (mandra, como decimos en Cataluña).

La receta en concreto es la de mini cupcakes de cheesecake y limón del libro Cupcakes. Magdalenas creativas (Ed. Juventud), un autoregalo de las pasadas navidades.
Realmente está bastante bien, primero porque es unos de los pocos publicados en castellano. Además, tiene un montón de recetas diferentes, variadas y la mayoría sencillas de hacer.
Alguna con algún ingrediente un poquito más especial (como el tener violetas azucaradas) pero en general son los que se pueden tener por casa o al menos fáciles de encontrar incluso en el supermercado.


Pues resulta que tenía una de las cenitas con los compañeros de EGB, y es nos encanta reunirnos al menos un par de veces al año, aunque realmente se ha formado un grupo de "fieles" al que se va uniendo en cada cena alguna persona de los del resto de la clase. Que conste que son todos bienvenidos y que nos lo pasamos genial recordando viejos tiempos y riéndonos con los presentes). Ya habían visto en mi página personal de Facebook algunas fotos de mis experimentos en el mundo de los cupckaes y me habían insistido para que les llevara alguna vez (la verdad es que no les hacía falta, porque yo encantada).

En febrero hicimos una de estas reuniones y decidí utilizarles de conejillos de indias para probar los cupcakes de limón. La receta que seguí es la del libro, aunque en lugar de minis hice la versión normal de cupcakes.

Ingredientes:(para 12 cupcakes o 24 minicupcakes)
80gr de mantequilla
110gr de azúcar
1 huevo
135gr de harina
1 cucharadita de levadura
80 ml de leche
2 cucharadas de lemoncurd
1 cucharadita de ralladura de limón
Y yo además le añado 1 cucharadita de bicarbonato, que le da más esponjosidad.

Decoración:
Para los cupcakes normales doblé la cantidad que os pongo aquí.

75gr de queso fresco de untar
125gr de azúcar glass
1 cucharadita de ralladura de limón
Además, a la receta original le añadí unas gotas de esencia de limón para que le diera un poco más de sabor).


Primero se precalienta el horno a 160º y se preparan las cápsulas en una bandeja.
Se baten la mantequilla y el azúcar hasta que se obtiene una mezcla cremosa. Seguidamente se añade el huevo, sin dejar de batir.
Una vez está todo integrado se añade poco a poco la harina y la levadura (tamizadas) y la leche (alternando) y después el lemoncurd y la ralladura de limón. Se continua batiendo un par de minutos hasta que queda una mezcla homogénea.
Se rellenan las cápsula y se hornea 20 minutos, después se sacan del horno (primero comprueba con un palillo que estan bien hechos) y se dejan 5 minutos en la bandeja antes de pasarlos a enfirar en la rejilla.

Por otro lado se bate el queso con las varillas eléctricas y se añade poco a poco el azúcar glass, la ralladura y la esencia de limón. Se bate todo un poco más hasta que queda integrado.

Ya sólo queda la decoración. Con una boquilla lisa (tipo 1A), en este caso, se cubren los cupcakes, de fuera hacia dentro) y luego con la ayuda de una espátula o cucharilla se pone un poco de lemoncurd encima.
El resultado visto desde arriba es divertido, porque parecen huevos fritos.





Pero realmente están deliciosos y el puntito de sabor a limón que queda en la base es uhmmmmm. Además, como he comentado, aunque los hice en febrero, el sabor a limón y que el topping sea de queso en lugar de mantequilla le da también un toque más veraniego.
A mis amig@s les gustaron mucho, a pesar que uno de ellos se estrelló, literalmente, en la caja, durante el viaje de Sant Cebrià de Vallalta a Badalona (fue un huevo estrellado ;-) )


Bueno, hasta la próxima, que vendrá con aires de graduación!!!!