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lunes, 4 de junio de 2012

De tres chocolates para mi cumpleaños y la lucha contra el destino

Y es que en ocasiones parece que los astros se alinean para conseguir algo, o en esta ocasión, para hacer que no consiga algo. Creo que nunca me había costado tanto poder hacer unos cupcakes como esta vez.
Parecía que se había puesto todo en mi contra.

Este sábado celebraba mi 37 cumpleaños y tenía invitados a cenar. Mi padre es pastelero jubilado y ya sabía que me haría un pastelito (una sara de almendras buenísima) pero me apetecía hacer unos cupcakes algo especiales. Cuando hace pocos días estuve mirando el nuevo magazine digital Sugartremens vi la recepta de unos cupcakes de chocolate fruta de la pasión de Patricia Arrizálbaga de Cakes Haute Couture. Me encantó!!!
Pues ya me veis a la búsqueda de fruta de la pasión (maracuyá). El sábado anterior se los encargué a mi frutero, pero el jueves me llamó para decirme que estaba el tema muy complicado porque sus proveedores de fruta tropical no se los aconsejaban porque estaban saliendo con la pulpa seca. ¿Y ahora qué hago? Me lancé a Google a ver qué podía conseguir y vi que en Carrefour venden unas bolsas de pulpa de maracuyá congelada. No sería lo mismo que el natural, pero al menos...inocente de mí. Resulta que me dirigí a unos de los centros donde en la página web ponía que disponían del producto y me recorrí todos los congeladores del centro sin poder encontrarlo. Ni siquiera el personal me supo decir si en algún momento lo habían tenido y ahora estaba agotado.

Así que me decidí pasar al plan B (siempre hay que tener uno, lo veo claro). Había comprado unas tabletas de chocolate blanco para fundir de Nestlé y en casa tenía chocolate con leche y fondant, así que decidí hacer la base de los cupcakes que la receta de Cakes Haute Couture (con chocolate y almendra molida) però luego hacer una decoración de tres chocolates.

Pero el destino estaba decidido a complicarme las cosas. El sábado mi marido hizo fiesta por la mañana y así pudimos organizarnos mejor para hacer la compra y luego recoger la casa (con dos niñas pequeñas imaginad como puede estar) y preparar las cosas de la cena. Había planeado comer pronto y ponerme a preparar los cupcakes mientras las niñas hacían la siesta. Pero no, tenía que pasar algo.

Hacia la una y media de la tarde empezamos a sentir sirenas pasar delante de casa, lo que en Sant Cebrià de Vallalta, un pueblo de menos de tres mil habitantes de la comarca del Maresme (Cataluña) es insólito. Pero la preocupación vino en seguida al ver que eran sirenas de coches de bomberos. Al salir a la puerta de casa se podía ver una enorme zona de humo a menos de un kilómetro. Es una zona básicamente rústica, que abarca una riera y en la que hay algunas masías, una hípica, y es el espacio preferido por la gente del pueblo para ir a caminar o en bici porque el entorno es precioso. También es una de las zonas de acceso a una de las urbanizaciones más grandes y además hay un núcleo que abarca unas 10-12 casa. El fuego se inició por un tonto accidente humano y el problema es que está todo el campo cubierto de una pelusa blanca que sueltan los chopos y que es enormemente inflamable. Esto, añadido a la cantidad de maleza, cañas y hierbas seca que hay,  provocó que se extendiera rápidamente.

Por suerte el dispositivo de bomberos y protección civil reaccionaron y trabajaron genial (hay que felicitarlos), pero estuvieron casi cinco horas  hasta que estuvo definitivamente extinguido.
Delante de casa "aparcó" uno de los helicópteros que trabajaron en el dispositivo. Por cierto, el dominio que tienen del mismo para poder recoger agua a las balsa es alucinante.

Bueno, pues todo esto hizo en vez de empezar a hacer los cupcakes a las dos de la tarde no pudiera ponerme hasta casi las cinco.

El día antes había dejado preparado el ganaché de chocolate blanco y el de chocolate con leche enfriando en la nevera. La base, como comentaba, es la de la receta de Patricia.


Ingredientes para la base
(para 12 cupcakes, y con esta sí que salen exactamente 12)
-100gr de mantequilla ablandada (con el calor que hacía estaba perfecta)
-100gr de azúcar
-2 huevos
-80gr de chocolate negro
-25gr de almendras en polvo
-100gr de harina
-1 cucharadita de levadura en polvo
-1cucharadita de bicarbonato sódico (esto es receta propia, pero me gusta ponerle siempre porque da más esponjosidad a la base del cupcake).

Ingredientes ganaché
De chocolate blanco: 400gr de chocolate blanco y 200ml de nata líquida (35% M.G:)
De chocolate con leche: 200gr de chocolate con leche y 250ml de nata líquida (35% M.G.)
Para el chocolate negro utilicé esta vez el icing de Betty Croker (lo encontré en Carrefour, en algunos está en la zona de ingredientes para postres en otros en la de productos de Sabores del Mundo)

Elaboración de la base:
Batir el azúcar con la mantequilla hasta que esté cremosa e ir añadiendo los huevos uno por uno hasta que queden bien incorporados. El chocolate, previamente derretido al baño maría o al microhondas, se va incorporando a la mezcla y seguidamente la almendra en polvo. Después en tres tandas incorporar la harina (con la levadura y el bicarbonato) mezclando con una marcha media-baja. Yo le puse también un chorrito de leche.
Después, llenar las cápsulas 3/4(o 2/3) y hornear a unos 175º durante 20 minutos.


Antes de sacar comprobar que están bien cocidas pinchando con un palillo. Mantener en la bandeja cinco minutos antes de pasarlas a la rejilla a enfriar.



Cuando ya estaban frías cubrir la superficie con el icing de Betty Crocker utilizando una espátula




Mientras se iba horneando la base aproveché para montar los ganachés.
Como hacía mucho calor, mientras iba cubriendo los cupcakes con el chocolate negro dejé los dos tipos de ganaché ya montados en la nevera, para que no perdieran cuerpo.
Tengo que decir que el de chocolate con leche me quedó montado más como un tipo mousse o trufa, con la nata bien montada, mientras que el de chocolate blanco me quedó más como una crema. Pero el sabor de uno y de otro era buenísimo.

Cuando ya tenía cubiertos todos los cupcakes con la capa de icing de chocolate negro procedí al resto de decoración. Aquí me surgió otro problemilla (ese destino!!!). Quería utilizar una boquilla de estrella o flor, y lo intenté con la 1F, la 1G y luego con mi infalible 1M. Pero no había manera. Supongo que al quedar con dos tipo de texturas diferentes los ganachés no había manera que quedara definida una forma. Era como si el chocolate con leche quisiera ir por un lado y el blanco por otro. Al final (ya sufriendo porque al final me iba a quedar sin ganaché de tantas pruebas) me decidí por una boquilla lisa, tipo 2A y el resultado no fue tan malo. Además según giraba la boquilla iba quedando en un lado el chocolate blanco o el de leche.




Y para acabar los decoré por encima, con la ayuda de mi marido porque ya se nos tiraba la hora de la cena encima, con bolitas croc de Vahinés de tres chocolates. El resultado: DELICIOUS!!!!!
A pesar de la haber cenando primero y del trocito de pastel de rigor, cayeron unos cuantos cupcakes por la noche con los invitados. Hoy les he traído a los compañeros de la oficina y están encantados (y yo que les encante!!). Espero que también os gusten a vosotros (al menos de vista ;-P )













jueves, 24 de mayo de 2012

Porque 60 años sí son algo, mucho más que años

Hace ya un tiempo que Esther va siguiendo mi aventura cupcakeril por Facebook. No se pierde las fotos que voy colgando en mi álbum de todos mis experimentos. Ella también es una artista, de las recetas de la dieta Dukan (que aunque ella sabe que no comparto la respeto un montón porque sé que se cuida y se vigila). Pero sobretodo es una artista del vidrio.

Foto de Vidremania
A través de Vidremanía pone en práctica todo su gusto realizando piezas de joyería en cristal de Murano y otros tipos que son una preciosidad.
Para muestra un botón, bueno un colgante, que fue uno de los que regalé a unas amigas.
Pero no hace sólo colgantes, también pendientes, anillos, llaveros...todo lo que puedas imaginar y más.
Bueno, todo esto no es sólo para hacerle publicidad a una amiga, sino para mostrar que a Esther le encantan los detalles, y no mucho, muchísimo.


El mes pasado se puso en contacto conmigo para preguntarme si le podría preparar unos cupcakes, ya que su madre cumplía nada más y nada menos que 60 años. Le iban a preparar una fiesta sorpresa y además, si a Esther le gustan los detallitos, a su madre muchísimo más. Nos estuvimos comunicando para acabar de decidir qué iba a preparar. Al final la decisión, después de ver los cupcakes del concurso de la Fira de la Maduixa, fue que la mitad fueran de fresa y la otra mitad de chocolate.
La celebración era el domingo 13 de mayo y tenía que dejarlos preparados el sábado. Mi idea es que los de chocolate fueran de ganaché, pero justo esa semana va y nos invade una ola de calor. En casa tengo una zona tipo bodega que es superfresquita y pensaba dejar allí los cupcakes, pero con el calor que hacía no quería ni pensar cómo llegarían al día siguiente los de ganaché. Así que cambio de planes.
Me decidí por unos cupcakes de chocolate con butterswiss de Nutella®. La base es la que me enseñó Maryquilla en el curso que hice con ella con alguna pequeña variante propia.



Ingredientes (para 12 cupcakes):
-140gr de mantequilla (a temperatura ambiente)
-200gr de azúcar
-2 huevos
-1 cucharadita de vainilla Bourbon en pasta(yo utilizo la de Home Chef®)-en su defecto 2 cucharaditas de extracto de vainilla.
-180gr de harina
-50 gr de cacao puro en polvo (por ejemplo Valor®)
-1 cucharadita de levadura
-1 cucharadita de bicarbonato sódico
-150ml de leche semidesnatada

Elaboración:
Precalentar el horno a 160º (si el horno es de ventilador. Si no tiene subir 10º)
Tamizar primero por un lado el azúcar. También la harina, a la que se le puede añadir ya, también tamizado, el cacao, la levadura y el bicarbonato.
Mezclar la leche con la vainilla.
Batir en el robot la mantequilla y el azúcar hasta que queden integradas y blanquee.
Luego ir añadiendo uno en uno los huevos.
Cuando estén bien mezclado ir añadiendo la mezcla de harina, cacao, levadura y bicarbonato y un chorrito de leche. Ir alternando y acabar con harina.
Llenar 2/3 de cada cápsula y hornear durante 20 minutos. Antes de sacar pinchar con un palillo para comprobar que están bien hechas.

Para la butterwiss, realizar la receta base que ya os expliqué aquí. Después añadir al menos un par de cucharadas bien llenas de Nutella®. Si lo pruebas y notas que le falta sabor no te dé miedo añadir un poco más. Dependerá de cómo le guste a cada uno/a.
Hice la cantidad de la receta más un 50% más de cada uno de los ingredientes. Después de tener preparada la base separé dos partes y en una añadí las fresas trituradas para hacer los de fresa y la otra mitad con la Nutella®).
La butterswiss de fresa como la batí un rato más para que quedaran bien incorporadas cogió bastante cuerpo, a pesar del calor.




Pero la de Nutella®.....horror!!!!! Mezclé con una lengua y conforme iba incorporando notaba la crema más blanda. Al final me decidí a ponerla un rato en la nevera, para que la mantequilla se endureciera un poquito. Mientras decoraba los de fresa tuve la otra mezcla en frío. No fue mucho rato, unos 10-15 minutos, pero lo suficiente para que al decorar con la boquilla 1M quedaran las estrías de la boquilla, que no se difuminara el dibujo de estrella que forma. Que alivio!!!!







Para los cupcakes de Nutella® utilizé unas cápulas de Skires Kitchen®, que realmente quedaron geniales. No se manchan nada y quedaban preciosas con su fondo color chocolate. Luego decoré por encima con un poquito de fideos de chocolate y en el remate de la rosa con una mariposita de azúcar que había comprado en For the Cakes. 

Para las de fresa utilizé cápsulas de Meri Meri, que aunque no me gustó tanto el resultado, ya que quedaban más manchadas y transparentaban en algunos trozos, realmente eran bonitas y elegantes quedaba contrastada con el rojo de buterswiss. Luego le puse por encima purpurina comestible Rojo Fuego de Rainbow Dust® y la mariposita de azúcar en el remate de la rosa.

Perdón por las fotos pero es que me quedé sin batería en la cámara y están hechas con el móvil.



Y es que a veces hay que hacer un poco de McGiver, incluso en el tema de la repostería, y si no que me lo digan a mí. Para poder transportar los 30 cupcakes encargados (y para otras ocasiones aunque no sean tantos) había comprado esa misma semana y con superurgencia en My Lovely Food (por cierto, recordad que está de sorteo hasta el 31 de mayo) un transportador de cupcakes.
Ha sido mi gran adquisición, pero también me dio un disgusto. Cuando fui para poner los cupcakes me di cuenta que quedaban totalmente encajadísimos en el hueco, de manera que para sacarlos habría que meter los dedos de pleno en la decoración, que se iría al traste. Entonces recordé que tenía una plancha de porexpan y recorté cuadraditos que puse de base, los suficientemente anchos como para levantar un poco el cupcakes pero no mucho para que quedaran bien dentro del huevo y no se movieran en el transporte.

Bueno, a pesar de todas las aventuras lo mejor de todo es que los cupakes llegaron en perfectas condiciones, la madre de Esther se emocionó un montón con la fiesta sorpresa y luego cuando le sacaron los cupcakes formando un 60 en dos bandejas y con 60 velitas para soplar. Y además....les gustaron a todos, sobretodo, en palabras de Esther, los de Nutella®. Y es que están de muerte ;-P

martes, 8 de mayo de 2012

Mi primer premio con corazón de fresa

Yupiiii!!! Sí, sí, sí. Estoy que me salgo de la alegría. Este fin de semana pasado conseguí mi primer premio por mis cupcakes!!!!!!!!!!
En Sant Cebrià de Vallalta, donde vivo, se celebraba el fin de semana la Fira de la Maduixa (Feria de la Fresa), ya que es el cultivo tradicional de la zona. Realmente en el Maresme, la comarca a la que pertenece mi pueblo el cultivo de la fresa se ha perdido mucho, pero el que queda es digno de admiración y el sabor, especialmente de la variedad "pájaro", típica de aquí, es una pasada.

Con motivo de la feria se organizaba un concurso de pasteles y postres y me decidí a presentar los cupcakes de fresa. Como os puse en un post anterior, la receta de la base que he seguido es la de Alma, de Objetivo Cupcake Perfecto, pero el frosting que hice es un butterswiss en lugar de buttercream. La diferencia es el uso de claras de huevo, que se montan primero al baño maría con el azúcar glass y posteriormente se enfrían y se acaba de montar hasta que hace picos. Para mí la diferencia es considerable: mucho más suave, con un toque de sabor de mantequilla pero sin pasarse. Aunque tiene mucho más trabajo vale la pena.

Pues lo dicho. Me puse a trabajar mis cupcakes, aprovechando además para hacer unos cuantos más para celebrar el cumpleaños de mi marido. Quiero dar las gracias también a Gina, una amiga de confidencias reposteriles a la que no hace ni un año que conozco pero que quiero un montón. Ella me preparó unas fresitas de fondant para rematar la decoración que quedaron preciosas.
Bueno, para que veáis el resultado.


En total cocí y decoré 36 cupcakes, nada más y nada menos. Cuando hacía el butterswiss (en el post anterior os puse la receta) por poco me da un patatús. Al añadir las fresa trituradas, me daba la sensación que se empezaba a cortar y por mucho que seguía batiendo no acababa de coger la textura. Al final decidí darle un buen golpe rápido de batidora y por suerte se amalgamó todo perfectamente.
Luego le añadí colorante Sugarflair Red Extra (no falla!!) y batí un poco más para que cogiera el color a todo el butterswiss.

Para la decoración utilicé la boquilla 1M de Wilton. Es mi preferida, lo confieso. Les hice forma de rosa y luego por encima les puse un poco de purpurina comestible roja Rainbow Dust. Y para acabar de rematar las fresitas de fondant que me había hecho Gina. El resultado personalmente creo que es preciosos.

A las cinco y media de la tarde tenía que llevarlos al lugar de concurso. Al mediodía estaba temblando porque la feria se celebraba al aire libre y cayó un chaparrón de miedo. Pero por suerte fue sólo un cuarto de hora y luego hasta salió un poco el sol. Y ya me tenéis a mí acompañada de mi hermana Merche, que hizo de fotógrafa oficial de seguimiento, lista para llevar mis piezas al concurso.


Fui la primera en llegar (es lo que hacen los nervios de presentarse una por primera vez a algo de este tipo). La chica del ayuntamiento llegó con los manteles, que por casualidad eran verdes y los cupcakes tan rojitos ellos destacaban un montón encima. Vamos, que ni hecho expresamente. Luego fueron llegando el resto de concursantes y la gente a mirar y ya me empecé a poner algo más nerviosa, sobretodo cuando sentía alguien alabando los cupcakes (mira que bonitos!!!). Yo pensaba para mí, "sí, sí, si bonitos lo son, pero a ver si también le gustan de sabor al jurado", porque hay gente a la que la crema de mantequilla no le va para nada, la encuentran empalagosa.









Cuando el jurado empezó a degustar los dulces participantes decidí ir con una amiga a hacer un café. No podía quedarme ni a mirar ni a escuchar. ¿Eso que ha dicho era de mis cupcakes o de otro? Brrrr, que nervios.















Mi amiga, mi hermana, mi cuñado, mi marido... me decían. Venga Asun, que son una pasada de chulos. Ya, ya, si han quedado muy bien, pero......
















Y después de finalizar la actuación infantil, que nunca en la vida se me había hecho tan largo una sesión para niños como ésta, la técnica del ayuntamiento, junto con el concejal, dieron el veredicto. Se había decidido que en la categoría de postres entrara los que se tenían que comer con cuchara, tipo mousse, y el resto en la categoría de pasteles.



 "I a la categoría de pastissos, la guanyadora és" (Y en la categoría de pasteles, la ganadora es).....Asun Molina amb els cupcakes de maduixa (Asun Molina con los cupcakes de fresa).
Yupi!!!! Que alegría que me dio. Además lo que más me gustó es que algún miembro del jurado vino a felicitarme y a decirme que les había gustado muchísimo la presencia pero que también el sabor y la textura, que adelante y que siguiera practicando con los cupcakes porque iba por buen camino. Aixxx, que subidón..... Y el premio nada más y nada menos que un vale de 120€ para comprar en las tiendas de Sant Cebrià.

Seguramente habrá concursos y premios más importantes, pero para mí este ha sido lo más de lo más.